Texto actualizado en julio de 2026
Si buscas “recuperar fotos gratis” en Google acabarás frustrado porque justo al pulsar “Recuperar” hay una pasarela de pago esperándote. Es el truco más viejo del sector: te dejan ver que tus archivos están ahí, pero te cobran por sacarlos. Frustrante, ¿verdad?
En este artículo vamos a recomendarte tres herramientas realmente gratuitas según el tipo de archivo que necesites recuperar.
Para recuperar fotos: PhotoRec
Si lo que se ha esfumado son fotos, la opción más honesta del mercado es, paradójicamente, la que peor pinta tiene a primera vista: PhotoRec, de CGSecurity. Decimos “paradójicamente” porque su interfaz recuerda a una terminal de los años noventa, sin miniaturas ni vista previa bonita, pero es de las poquísimas herramientas de este tipo que no esconde ningún límite de recuperación tras un muro de pago. Lo que ves que encuentra, lo recuperas entero, sin condiciones.
Funciona ignorando por completo el sistema de archivos y buscando directamente en el disco las firmas que identifican cada formato de imagen, incluyendo RAW de las principales marcas de cámara (Canon, Nikon, Sony…) además de JPG, PNG y demás formatos habituales. Esto tiene una ventaja extra nada desdeñable: como no depende de que el sistema de archivos esté sano, sigue funcionando incluso cuando el disco aparece como “RAW” o ha sido formateado, algo que muchas alternativas de pago (con toda su interfaz bonita) no consiguen igual de bien. Es gratuito, de código abierto, sin versión “Pro” que desbloquee nada, y disponible para Windows, macOS y Linux. Eso sí: los archivos recuperados pierden su nombre original y aparecen en carpetas genéricas, así que tendrás que revisarlos uno a uno para identificar cuál es cuál.
Descarga el programa desde la página oficial del desarrollador:
Descargar PhotoRec (Win/Mac/Linux)
Para recuperar documentos: Recuva
Para Word, Excel, PowerPoint, PDFs y en general cualquier documento de oficina, Recuva sigue siendo, años después de su lanzamiento, una de las opciones gratuitas más sólidas y sencillas que existen. Su gran virtud es la simplicidad: interfaz clara, asistente guiado paso a paso, y una función de escaneo rápido que en la mayoría de los borrados recientes encuentra el archivo en cuestión de minutos.
Lo que lo hace especialmente adecuado para documentos es que, a diferencia de herramientas orientadas a “recuperación por firma” (que rescatan el contenido pero pierden nombres y estructura de carpetas), Recuva suele conservar el nombre original del archivo y su ruta cuando el sistema de archivos no está muy deteriorado, algo que marca la diferencia cuando tienes que recuperar decenas de documentos de trabajo y necesitas identificar cuál es cuál sin abrir uno por uno. Incluye un escaneo profundo para cuando el rápido no encuentra nada, filtros por tipo de archivo, y la posibilidad de ver una vista previa antes de restaurar. Es completamente gratuito para uso personal, sin límite de tamaño de recuperación, aunque su versión Pro añade soporte técnico prioritario y alguna función extra para quien lo necesite.
Descarga el programa desde la página oficial del desarrollador:
Descargar Recuva (sólo Windows)
Para recuperar vídeos: DMDE Free Edition
Para vídeos, la opción gratuita a tener en cuenta es DMDE (Free Edition), una herramienta portable que se puede ejecutar directamente desde un USB sin necesidad de instalación, lo cual es una ventaja de seguridad nada menor: al no instalar nada en el disco que quieres recuperar, reduces el riesgo de sobrescribir justo los archivos que buscas rescatar.
DMDE recupera cualquier tipo de archivo (no solo vídeo), funciona bien tanto con borrados sencillos como con discos que han sufrido un fallo lógico más serio, y su versión gratuita permite recuperar hasta 4.000 archivos por sesión, un límite generoso para la mayoría de los casos de pérdida de clips o grabaciones. Su interfaz no ganará ningún premio de diseño pero resulta bastante manejable una vez le coges el tranquillo. Si el vídeo que buscas viene de una tarjeta de cámara o dron con archivos muy fragmentados, ten en cuenta que las herramientas más especializadas en ese escenario concreto suelen ser de pago.
Descarga el programa desde la página oficial del desarrollador:
Descargar DMDE (Win/Mac/Linux)
⚠️ ¡Aviso importante!
Estos programas solo deben usarse si no hay fallo físico (clics, chasquidos, el sistema no lo reconoce, ha sufrido un golpe o le ha entrado agua). En estos casos un escaneo completo obliga al disco a trabajar sin descanso durante horas y eso puede complicar o incluso imposibilitar la recuperación de los datos incluso por parte de una empresa especializada.
Así que antes de instalar nada: ¿el disco suena y se comporta con normalidad? Si la respuesta es afirmativa, adelante. Si no, apágalo y busca ayuda profesional.

